A Fundaegresados SLC- Un Sueño Hecho Realidad

Quiero valerme de una cita del poeta JotamarioArbeláez, en frase lapidaria del escritor norteamericano Ned Rorem:

Cada día me veo rodeado de más amigos que se van muriendo. Cada día a medida que se me acorta el futuro, se me va ampliando el pasado. Y cada día cobra más importancia el pasado”.

En efecto, al ver la fotografía de la promoción Santa Librada 1960, celebrando esta cita en Cali el 25 de julio de 2010 con motivo del 50gmo aniversario de egresados, mi memoria guarda aquellas imágenes frescas de la juventud. Inicié la etapa de comparación  y terminé perdiéndome en los vericuetos de vivencias, anécdotas, recuerdos. Se cumplió el principio de: “Recordar es Vivir”. Pero, de algunos se me borran sus nombres, más no sus inquietudes.

En el hoy en esta etapa, “… Todo lo que uno ha vivido es  para contarlo, si le asiste el tiempo requerido y cierta donosura expresiva…” al decir del mismo  poeta J. Mario.

Sí, esa es la intención de la memoria, buscar en nosotros mismos, el deseo de materializar, el sueño creado en el ente llamado “Fundaegresados SLC”. Unos quijotes, un día de esos en que las ideas floran, al calor de un tinto, las palabras  corren de boca en boca y para el presente, allí se plasmó.  Esos personajes que siendo jóvenes, escuchábamos como planeaban su futuro, hoy logrado. Estos mismos, los que en juicio, gozaban en los corredores, canchas  o piscina, de ese  el siempre Santa Librada. Nombrarlos   es el ánimo: Dolcey Casas, Carlos Alberto Villamarín, César Zamorano, Ricardo Concha, Eduardo Restrepo, Alfredo Izquierdo, Iván Pérez, Hernando Abadía, Bernardo Herrera, sumado a Nilo Vivas, Adolfo Suarez, Armando Córdoba, Luis Alfonso Aragón, Alonso Lucio, Heladio Valencia, Gilberto Acosta, Eduardo Hernández, Ricci Balcázar, Jorge Castro, Gustavo González, Iván Gutiérrez, Yesid Valdez, Jairo Gómez, Jaime Herrera, Enrique Mosquera, Walter Mosquera, Julio Cesar Urrea  y sigue la lista de soñadores.

Jamás pueden escapar de la memoria, personajes dignos de ser nombrados, por sus almas nobles, llenas de sentimiento, progreso, el dar y ofrecer a los demás, máxime cuando se trata de las generaciones libradunas, a quienes se les enseña con el ejemplo. Caballeros íntegros que dan su tiempo, conocimiento, experiencias, dado que ellos nacieron a la sabiduría en los bancos  del colegio y se recrearon  en estos  lares de belleza. Ahora en el  camino de entrega, rememoran a sus viejos y eternos profesores, auténticos pedagogos que trazaron   el camino de la bondad;  el que los jóvenes estudien con holganza, como se cumplan los deseos del General Santander al crear el Colegio Republicano de Santa Librada en 1823. Dar educación gratuita cuando  empezaba la  República, para todos los ciudadanos sin distingos de clase social. Así se ha conservado y a este han arribado los hijos de todas las clases sociales, como lo vivimos en nuestra época y continua para quienes desean saber, conocer, el camino de la sabiduría,  sin imposiciones de credos religiosos, políticos o de dinero. Aquí no es como dice J. Mario Arbeláez: “… para el estudiante proleto…” No,  llegan los hijos de familiares que quieren estudiar, que deben estudiar y con dedicación se goza  de los mejores profesores de la ciudad.

Aquí en nuestro Colegio, al cruzar las puertas de entrada, la ignorancia queda atrás, se enciende la luz de la enseñanza que irradia a Cali, al Valle del Cauca, a Colombia y a cada parte del Mundo, donde llega un Libraduno, se cumple la máxima; “…Del Colegio sale bachiller el que sabe”. No se requiere título nobiliario, clase, dinero, posición,  influencias. Esto lo vivimos en nuestro tiempo y es el  lema “Estudiantes para Saber”. Todos los hijos de las clases que quieren estudiar.

Pues bien, ejemplo nos dicen y siguen ese camino de ofrecer, auténticos caballeros del desinterés, nuestros seguidores, seres inigualables. Me refiero a los siguientes líderes entregados a la obra social de FUNDAEGRESADOS SLC:

1.       SIGIFREDO ROJAS ARAGÓN, correspondiente a esa generación de  antes y después de 1950. Cuando siendo un joven llego al Colegio, condiscípulo de mi hermano Álvaro Lenis, deportista cual ninguno, compañero de Horacio Urrea, de  Hernando Palau, el hermano de Nilo Vivas y otros más, sus condiscípulos, en el aula que en  nuestro tiempo fue la sala de profesores. Después la tienda del comiso, el lugar que colinda con nuestra amada capilla. Era la sala de deportes, en ella practicaban lucha y levantamiento de pesas. Personaje que fue recibido  en la Facultad de Arquitectura de la Universidad del Valle, donde ocupó siempre los primeros puestos, orgullo  Libraduno para todas las generaciones de egresados.

Hoy nos proyecta, se ha entregado  de cuerpo y alma  al lograr la acústica de la sala, hoy designada y reconocida, como sala del poeta, nacido en estos salones, orgullo de Colombia, y del mundo literario, nuestro gran J.MARIO ARBELAEZ.

Dos contemporáneos, compañeros en nuestro sexto, orgullo para todos nosotros el haber compartido con ellos todos los momentos que  vivimos.

 2.       ALFREDO DELGADO GARCÉS, perdido dentro los piguas del sexto A, que vivió en la década del 59, en este nuestro convento laico. Me llena de orgullo y vanidad el encontrarme dentro de sus amigos, si a bien tiene, recibirme como tal. Serio en ocasiones, se le escuchaba su risa. Aplicado, cumplidor, respetado y respetuoso, allí las horas pasaba y el tiempo se cumplía. Es entre todos mi personaje predilecto. Ahora, allá  en su buhardilla, viviente  en el viejo paraje colonial, al lado de muestro orgullo, la vieja casona, la iglesia de La Merced, donde nace la “Calle  de la Escopeta”, que la hicieron revaluar, pintores como nuestro maestro,  Don LUIS ARAGÓN, pres de la acuarela Colombiana como Universal, orgullo de este Valle bello, profesor de dibujo. ¿Recuerdan? El “Dibujante del dibujo”, como de la “Perspectiva”, a quien con eterno cariño llamábamos “Don Roque”. Esa era nuestra gracia, donosos del idioma, como  NILO VIVAS, CAMILO GARCÍA, JOSÉ ANTONIO RICO,  ÁLVARO MAZO,  EDUARDO RESTREPO, JAIME HERRERA, FREDY MERA, OMAR MOSQUERA, ALVARO PIO GUERRERO, IVÁN JOSÉ PÉREZ, amantes de la palabra y el chascarrillo, la ironía, el sarcasmo, el  ridículo, la parodia, el gracejo, el calambur, el cuento, a quienes le hacíamos circulo en los recreos para oír esas lenguas .Sus palabras los hicieron grandes mamadores de gallo, en la risa permanente o el remedar a aquellos santos profesores, puestos en ridículo en ese momento de alegría.

Ese es Alfredo, el sueño nacido en esas épocas, ahora el arquitecto, por orgullo titulado de la Universidad del Valle, hijo putativo del conocimiento de estas artes de Sigifredo Rojas. Para mí maestro del pincel, has recorrido los rincones de la acuarela.  En ese tu estudio encontré  seis o siete acuarelas, destellos de colores, hermosura, desbordas el paisaje. Y me pregunto: ¿Por qué las escondes, cuando son patrimonio nacional?

Alfredo nos regala su proyecto actual de aumentar las aulas. Diez de ellas, en el terreno del Colegio, donde hacíamos las prácticas de atletismo al lado de la Capilla,proyecto inicialmente previsto en el edificio de la Enfermería en donde nos aplicaban inyecciones, nos daban mejoral, como  nos purgaban con el aceite de  quinopodio, que eliminaba toda clase de parásitos. El Dr. Humberto  Caicedo, aquel bajito personaje,trigueño que resaltaba en su bata blanca, bien vestido, serio como adusto. ¿Cuántos niños se van a  beneficiar con el proyecto de ALFREDO DELGADO GARCÉS? Creo que algo más de quinientos, alrededor del triple del número de estudiantes matriculados en el primero de bachillerato del  Colegio de nuestra época.

3.    Ahora, el para mi más cercano, a quien más admiro, ese flaquito, trigueño, andado del parche de ese tiempo, moda en el vestir a lo pachuco,  elegante pero sencillo. Su famoso bucle, sacaba su peineta del bolsillo de la camisa y lo peinaba. Ese pelo negro frontal que enmudecía a las chiquillas colegialas, creo del Gimnasio Femenino del Valle de la carrera 5a.Nos dejaba aquella risa endiablada de sus dientes perfectos. ¡Qué crack….! Sí señores, un futbolista juvenil, con los Tenorios;  Luis,  el cabeza de cepillo, a quien  le faltaba un diente  frontal del maxilar superior, y el otro, cuyo nombre se me escapa, el flaco, trigueño de pelo ondulado negro, que le copiaba el bucle al primer Tenorio. Este personaje, de los ojos verdes, ojibrotado, nos embelesaba con su juego. A ese grupo lo asistieron, el atleta Polo,  Ney  Guzmán, Fernández, jugadores juveniles.

Perdido se encontraba, nuestro querido “Hesache”  Heriberto Sánchez  Meza hoy destacado economista, de la Universidad de Valle. ¡Qué matemático!  Cuando éramos compañeros de banco, sumado a su genio inestable, pero era mi condiscípulo y a él  todo se le perdonaba. No se me olvida la pelea que tuvimos una mañana al salir de clase. Un cambio de coscorrones y ya.  Esto  afianzo más nuestra amistad, perdida por más de cuarenta años, hasta el evento de 2014.Departimos en un almuerzo, junto al médico Ney Guzmán, otro parce, ambos grandes valores de este Valle, como de mi Cali viejo. Me regaló, una de sus tantas obras, “¿Qué tanto desarrollo se ha logrado con: El sistema de gestión  actual de los planes de desarrollo económico en Colombia?”. Y lo mejor, de su corazón brota esta dedicatoria  “Orlando: que grato saber que nuestra amistad ha perdurado y perdurará siempre”. Este es un hijo verdadero de Santa Librada, y como Libraduno, ha vuelto sus ojos, puesto voluntad  en un proyecto de magna envergadura,  con el fin de capacitar estudiantes recién graduados y de último año, para crear empresas. Proyectos de futuros empresarios. Hacer patria, para que estos jóvenes, se conviertan en útiles ciudadanos al entrar al mercado empresarial.

Para estos soñadores Libradunos, ejemplo para nosotros, vaya  nuestro reconocimiento. Los directivos, como integrantes de “Fundaegresados S.L.C.” y los que entiendan como fue su creación, con mística y voluntad, no siendo de aquellas tantas, creadas  desde 1942, hasta el momento que surgió la nuestra. Aquellas murieron en el olvido, en el tiempo que se fue, por carencia de mística y sentido de pertenencia. Es una misión difícil, pero la constancia logra el fin.

Con disciplina, siguiendo y construyendo unos principios, un liderazgo, en la búsqueda del desarrollo y  bienestar de los egresados y de nuestro Colegio, promoviendo la activa participación, la esencia de la calidad, la eficacia, que la palabra del que opina, la diferencia en la apreciación de los hechos, sea respetada como oída.

Los principios como la mística, la solidaridad en todo sentido, la pertenencia, responsabilidad, creatividad, respeto, como el saber, son los pilares que propicien y proyecten esta fundación en aras  de los ideales, que caracterizan a sus  integrantes.

La Mística es el valor prístino, que sin este,  desaliento, como abandono, nos lleva al no crear,   beneficiar. Es la esencia que debe estar en nuestros corazones, como ánimo, para que la fundación se proyecte en el tiempo y en el espacio.

Ejemplo de ello es la forma como nuestros profesores, Miguel Camacho  Perea, Carlos Arturo Silva, Samuel y JJ Caicedo, Rafael Ordoñez, Hernando Sánchez, Carlos Arturo Varela, Marco Tulio Collazos, Efraín Villamil, Pedro Nel Tezna, Eliseo Gordillo, Guillermo Marulanda, Jorge E Cuervo, entre tantos valiosos maestros, preparaban  las clases, las que pronto  recibíamos con lujo de detalles. Eso haremos, es el compromiso del ahora los jóvenes que fuimos, convertidos en mayores.

¿Cómo no oír al poeta Rodrigo Escobar Holguín?  Escritor que acude a nuestra memoria, nos formulaba estos interrogantes:

¿De qué está hecho el mundo….? ¿Hay algo que se pueda llamar verdad….? ¿Qué es lo que tiene valor en la vida…? Mi vida, ¿qué significa…?

Preguntas bien difíciles de responder, corresponden al mundo de lo abstracto, son ellas toda una filosofía. Pero  para el  ahora, para nosotros los integrantes de “Fundaegresados S.L.C”, podemos responder y así lo hago Rodrigo, permítaseme ese acomodamiento.

El mundo para este caso, es promover el bienestar, por los soñadores que conducen, y la  forman, inspirados por el espíritu libraduno, espíritu que nos dieron los maestros que dejaron plantados en nosotros , el luchar por los demás, como por nosotros mismos, convirtiéndola en una filosofía. Esta cobija a los que están hoy en los bancos, haciéndose, como nosotros lo hicimos. Ellos quedan, nosotros viajamos, pero la semilla se ha plantado. Esta es nuestra verdad, verdad de a puño, que sea nuestra lámpara votiva que alumbre el camino emprendido. Si lo que hagamos, convertido en realidad, es la razón para la cual vivimos, la vida, nuestra vida, es estar en la Fundación, y proyectarnos como esas logias que logran lo que con amor, decisión, coraje, realidad.

Sin nosotros, sin la integración, el hacerse presentes a las citas, participar en todos los actos, el aportar ideas, el actuar con sinceridad y vocación, la Fundación  deja de existir. En  entierro pobre, creado el desasosiego, anula la solidaridad,  por  intereses mezquinos, corazones duros, para esta Santa Librada del alma, como a sus hijos,  que no supimos entender a estas alturas de nuestras vidas, en razón a mezquinos, innobles pensamientos producto de la  abulia y la sinrazón individualista, contraria a las enseñanzas que nos dieron esos bravos, abnegados y sufridos profesores. Como tampoco hicimos nada por esas juventudes que desean un mundo mejor. Ellas son lo que nosotros mismos. ¿Por qué no dar la mano, ayudar, que sean mejores para orgullo de la patria…?

ORLANDO LENIS BONILLA. Promoción Colegio de Santa Librada de Cali 1960, con motivo de su  55gmo aniversario.

Bogotá, Julio 12 del 2015