Semblanza biográfica de Héctor Fabio Varela Bejarano en su cumpleaños 99

HECTOR FABIO VARELA BEJARANO

SEMBLANZA BIOGRAFICA EN SU CUMPLEAÑOS NOVENTA Y NUEVE
Describo a mi papá como un hombre lleno de sabiduría y bondad. Cualidades forjadas en su humanismo. Humanismo labrado en sus gustos literarios; en la poesía, la historia, la filosofía, la música y claro, en los clásicos de épocas pasadas y presentes.

hector bejaranoDotado de una prodigiosa memoria e inteligencia analítica que contrasta con su sentimiento literario, adquirió un vasto conocimiento en distintas áreas, el cual comparte con gusto, sin arrogancia y sin imponerse a los demás.

Nació en El Zarzal, Valle del Cauca el 10 de marzo de 1917, tierra que ama, que lleva en el corazón y de la cual nunca se separó; llevando en la mente sus campos y su gente sencilla.

Su padre, amante de la poesía, se relacionó siendo estudiante en Bogotá con los poetas Guillermo Valencia y Víctor M Londoño y con hombres de letras como Manuel Antonio Bonilla y Baldomero Sanín Cano.

Posteriormente su padre, siendo el mío aún niño, tuvo el negocio de transporte de personas a caballo de Cali a Girardot y cuando alguno de estos personajes pasaba por El Zarzal, lo hospedaba en su casa y obligaba a mi padre y a algún otro hermano a memorizar alguna poesía del visitante para recitarla después de la cena.


La primaria y parte del bachillerato la hizo en Buga, en el Colegio Académico, donde vio por primera vez la luz eléctrica y el primer automóvil. Allí mismo despertó su gusto por las letras al lado de su profesor de literatura, el escritor y crítico Armando Romero Lozano. Termino su bachillerato en El Colegio del Rosario de Bogotá, siendo su profesor de literatura el maestro Rafael Maya, de ambos guarda sentimientos de gratitud y admiración. En el año de 1939 obtuvo en la Universidad Javeriana el título de Doctor en Derecho y Ciencias Económicas. En el año de 1942 se especializó en Derecho Público en Buenos Aires – Argentina. Su profesión de abogado la ejerció hasta los 90 años.

En sus tiempos de estudiante fue acogido con cariño por los amigos de su padre quienes lo vincularon con la intelectualidad Bogotana de la época.

En el café Martignon participó de las tertulias literarias que lideraba el maestro Maya a las cuales asistía el poeta Jorge Rojas y los filósofos Danilo Cruz Vélez y Rafael Carrillo entre otros. Se relacionó estrechamente en Bogotá con los poetas del movimiento Piedra y Cielo, entre ellos Eduardo Carranza, el mismo Jorge Rojas, Arturo Camacho Ramírez, Darío Samper y Carlos Martin. Luego, cuando se radicó en Cali trabó amistad y disfrutó de tertulias y veladas literarias con Ricardo Nieto, Gilberto Garrido, Mario y Alberto Carvajal, Antonio Llanos, Guillermo Martínez y Carlos Villafañe.

En épocas actuales ha compartido el gusto por la poesía con los poetas Mariela del Nilo, Marco Fidel Chávez, Amparo Romero Vásquez, Hugo Salazar Valdez y Elsias Martán Góngora entre otros.

Desde su primera juventud escribió versos, fruto de sus vivencias y sentimientos personales. Por lo tanto la mayor parte de sus poesías son expresión lirica del más profundo delirio de su espíritu, compilados en su único libro de versos, SAUDADES. Escribió con toda profundidad, pero con un manejo de la métrica y el lenguaje realmente gratos. SAUDADES significa evocaciones, nostalgias, recuerdos, título que refleja vívidamente lo que es su libro.

Su poesía ha sido destacada en varias antologías de la poesía colombiana. Como las seleccionadas por Rogelio Echavarría y Andrés Holguín.

 

Destaco aquí:

SENSACION DE AUSENCIA

Yo estoy aquí. Tú estás distante.

No has partido. No. Mas ya tienes

la lejanía de tu mirada

y una vaga sonrisa ausente

Tus manos naufragas se alejan

y yo no puedo retenerte

Aquí me quedo con mis sueños,

en este paisaje de nieve,

hilando divinas canciones,

hasta que un día tu regreses.

Me quedo mirando la tarde

a la sombra de los cipreses.

Me quedo diciendo a las rosas

palabras que nadie comprende.

Me quedo cerrando los ojos,

absorto y mudo, para verte.

* * *

Vas a un país de maravillas

de donde nunca más se vuelve.

Ya no tendré mas en las mías

tus manos mínimas y leves.

Ya no veré desde la tierra

el arco puro de tu frente.

No dormiré sobre tu hombro

la pesadilla de mi fiebre.

Estaré solo en el crepúsculo.

Le tendré terror a la muerte.

Bajo la noche cenicienta

oiré el latido de mis sienes.

Y nadie vendrá a consolarme

de la tristeza que me obsede.

* * *

Bajo las dalias pensativas

o en la rivera de la fuente,

me quedo cerrando los ojos,

absorto y mudo, para verte.


DECLARACION DE AMOR

Te amo heridamente,

sin suspiros, sin besos y sin lágrimas.

Te amo con tu luz y con mi angustia,

con lo que está detrás de las palabras.

Te regalo el crepúsculo

y el espejo fugaz de la mañana,

te doy mi pensamiento

y el pulso silencioso de mi alma

Si tú también me quieres

sentirás mi presencia allá en tu estancia,

ante tus cosas íntimas,

bajo la luz benigna de tu lámpara.

En este ocaso lento de violetas

recuerdo tu sonrisa bella y clara,

tus manos luminosas

y el perfume que dejas donde pasas.

Te digo que te amo

con el amor insomne que presagia

la locura o la muerte,

y con la luz de una verdad amarga.

Te amo heridamente,

sin suspiros, sin besos y sin lágrimas,

con un amor más denso que la noche

que se ahonda detrás de las palabras.

 

Es admirador del poeta Rubén Darío, a quien todavía recita y a quien considera el mayor poeta de la lengua española, admira igualmente a Antonio Machado. Permanentemente los relee con deleite. En el ámbito colombiano aprecia la obra de José Asunción Silva, Guillermo Valencia, Barba Jacob y Julio Flórez.

Ha prologado varios libros. Ha presentado a varios escritores y poetas; los más notorios fueron el Poeta Pablo Neruda en el teatro municipal de Cali en el año de

1945, elaborando una pieza literaria muy elogiada. También al escritor Camilo José Cela en el año 1957, quien también estuvo varios días en Cali y con quien trabó una fugaz pero sentida amistad, y quien le dijo que se entendían bien porque ambos eran Gallegos, pues los apellidos terminados en “ela” como Cela o Varela son de Galicia.

Fue también admirador del filósofo José Ortega y Gasset a quien escribió comentando algunos de sus libros y quien en un artículo se refirió a su carta de manera elogiosa. La revista Cahiers de Paris lo premio en un concurso por su traducción al español que hizo de la poesía “Tristeza de Olimpo” de Víctor Hugo.

Se destaca también en los géneros del ensayo y la crónica, donde con visión humanística plasma su pensamiento. Sus libros son: Palabras y Visiones, Ensayos Históricos y Poemas, Perfiles Vallecaucanos y Ensayos Cotidianos. Ha colaborado en varias revistas, entre ellas el suplemento literario del Tiempo, siendo su director Eduardo Mendoza Varela. También en El Colombiano de Medellín, siendo su director Otto Morales Benítez,  con quien conservó siempre estrecha amistad. La Patria de Manizales, La Revista de Indias, la Revista de la Fundación Hispanoamericana de Cali y el Boletín de la Academia de Historia del Valle, fueron otros espacios donde plasmó sus letras.

Ha sido editorialista de los Periódicos El Occidente y EL País de Cali y columnista habitual de los mismos periódicos en distintas épocas. Sin embargo su vida no solo se limitó al aspecto intelectual. Se comprometió a fondo con el desarrollo de Cali y el Departamento del Valle.


Ha sido un permanente interesado en la educación como pulimento de las gentes para ingresar a la vida civilizada con formación para vivirla y mejorarla. Fue profesor de literatura en los Colegios Liceo Benalcazar y  Santa Librada de Cali, del cual fue rector en 1952. Fue profesor de Cívica y miembro de la Junta directiva del Colegio Hispano Americano.

Siendo Secretario de Educación Departamental, en el gobierno del Dr. Joaquín Navia Belalcázar, implementó la ordenanza que creó la Universidad del Valle, la cual, desde hacía casi dos años, era letra muerta. Nombró como primer rector a Don Tulio Ramírez, educador de la Unión – Valle, a quien conoció en Bogotá cuando se creaba el Colegio San Bartolomé Nacional. Con él armaron el primer organigrama de la Universidad, le asignaron el primer presupuesto, aprobaron los primeros pénsum y nombraron los primeros profesores. Para su funcionamiento inicial determinaron compartir parte de la antigua planta física del Colegio Santa Librada, ubicada en la carrera 4 con calle 13 de Cali. Allí funcionó la Universidad durante varios años. 

Es socio fundador de la Universidad Santiago de Cali. Durante ocho años fue Decano de la Facultad de Derecho y miembro del Consejo Superior hasta la fecha. Siendo yo niño conocí en su oficina de la Universidad al Cura Camilo Torres, Enrique Buenaventura y varios del TEC, y a Carlos Lleras cuando hacía campaña a la presidencia. Siendo de filiación política Conservadora ha sido abierto a todas las ideas, y el espíritu que infundó sigue vigente en esa Universidad. Allí y en la Universidad Libre fue profesor de Derecho Público.

Ejerció siempre su profesión de abogado. Fue asesor y concejero diario del Dr. Hernando Caicedo cuando desarrollaba el Ingenio Riopaila, Central Castilla y Colombina. Después sus hijos lo contrataron para hacer una biografía de el.

En el plano político, el Presidente Mariano Ospina Pérez lo nombró asistente del Dr. Carlos Echeverry para fundar el Instituto de Seguro Social, contratando una misión brasilera para redactar sus primeros estatutos. Posteriormente, fue nombrado por el mismo Dr. Ospina como Secretario Privado de la Presidencia, inmediatamente después de la muerte de Jorge Eliecer Gaitán. Pese a los difíciles momentos por los que atravesaba el País, él guarda buenos recuerdos del Dr. Ospina y del Dr.  Darío Echandia.

Fue Secretario de Gobierno Municipal y Alcalde encargado de Cali, durante la explosión del 7 de agosto de 1956, Secretario de Educación de Cali y del Valle. Diplomático en Italia, Ecuador y Perú. Diputado a la Asamblea Departamental y Representante de Colombia ante el Tribunal Andino.

Es miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua y de la Academia Colombiana de Historia, Miembro Emérito de la Academia de Historia del Valle y miembro de la Sociedad de Poetas del Valle.

Su mayor satisfacción es el haber nacido en una buena familia y el haber formado bien la suya propia. Está casado con la Sra. Anna Falaschi de Varela de nacionalidad Italiana. Son sus hijos Adriana y Andrés ya fallecidos y Mónica y Simón.

Simón Varela Falaschi
Tel 300 7877243 – 300 7868862